La vida es más sencilla de lo que creemos, nosotros mismos los peros ponemos, no nos entendemos, y te das cuenta al final del camino que ni te perdí ni me perdiste, nos perdimos y si nos vimos,
no nos conocemos y si nos saludamos es por educación. Porque fingimos tanto si tanto nos queremos, podemos disimular, pero la orden la da el corazón.