De contar con los dedos de una mano los tequieros.
Pero hay algo que es de ley, el que rompa pagará, y se llevara los cachos de esta cruda realidad. Cada luna llena al mes, sola te preguntarás, como de feliz sería nuestra vida. Yo solo le pido a dios, que te cuide y que te de todo lo que tu le pidas pero de al revés. Ahora me despido yo, antentamente nunca tuya.